Los delitos ambientales son una de las actividades delictivas más rentables, ya que generan entre 110.000 y 281.000 millones de dólares en ganancias cada año. Abarca una amplia gama de actividades ilegales, como la tala ilegal, el comercio ilegal de fauna y flora silvestres y el tráfico de residuos.
Los ingresos ilícitos blanqueados a partir de estas actividades delictivas alimentan más delitos ambientales, lo que puede tener consecuencias de gran alcance para los hábitats naturales, la economía, la salud pública y la seguridad.
A pesar del impacto negativo, las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley y los organismos ambientales, así como los bancos, los prestamistas y otras instituciones financieras, a menudo no comprenden su exposición a este tipo de delito financiero. La labor del GAFI se ha centrado en explorar cómo los delincuentes blanquean el producto de los delitos ambientales y en crear conciencia en el sector público y privado, así como en los grupos que se ocupan de los delitos ambientales.
Fuente: https://www.fatf-gafi.org/en/topics/environmental-crime.html